Este archivo de paella es el número 002 de mi colección más íntima:
aquella en la que guardo las recetas que mejor representan mi forma de cocinar —y de entender la cocina— sin fuegos artificiales, pero con fuegos bien encendidos.
En este capítulo, nos vamos directas a por una de esas recetas que suelen salir regular…
y que cuando salen bien, te hacen llorar en el primer bocado:
la paella de marisco.
Pero ojo:
no es una receta pensada para hacerla con arroz con nombre de monje tibetano,
ni en paelleros supersónicos,
ni con marisco traído en globo desde Galicia.
Esta es una paella para hacer en casa,
en una vitro o lo que tengas
con arroz de supermercado y marisco para todos los bolsillos.
Solo saber qué hacer (y qué no) con ingredientes normales.
Y eso es exactamente lo que vas a encontrar aquí:
una receta paso a paso para una paella de marisco con sabor a domingo de verano y crucero por el Mediterráneo.
Este curso no es un recetario.
Es un archivo personal.
Y eso significa que vas a encontrar cosas que nunca encontrarías en Google,
pero que una vez las pruebes, no vas a poder dejar de hacerlas así.
He cocinado muchas paellas de marisco en mi vida.
Y si algo puedo decir con seguridad es esto:
cuando esta receta se hace como está aquí escrita,
el resultado no es bueno.
Es extraordinario.
De esos que hacen que te pregunten si has hecho un stage con Quique Dacosta
(o si tienes un chef escondido en la despensa).
No necesitas paellero industrial, ni marisco gallego recién capturado,
solo seguir el video paso a paso
y dejar que el sabor haga lo suyo.
Porque cuando se entiende el proceso, el arroz se convierte en pura magia.
En este Archivo Personal Nº 002 te enseño:
Todo esto está dividido en 4 pasos claros y digeribles.
Y como bonus, una tabla que te dice cuánto arroz y cuánto caldo necesitas según el diámetro de tu paellera, para que no tengas que volver a hacer cálculos mentales cada vez que viene visita.
¿Es esta la única manera de hacer una paella de marisco?
Claro que no.
Pero es la mía.
Y ha hecho muy feliz a mucha gente (incluida yo).
Por eso la guardo aquí, en este archivo.
Porque si algo merece la pena ser recordado,
merece la pena ser compartido.
Y aunque lo que aprendes aquí es cocina con mayúsculas, de la que no escatima cariño ni detalle,
no te vas a pasar el día en la cocina.
Porque cuando entiendes la técnica, y tienes tu caldo y tu sofrito listos,
puedes improvisar una paella en media hora y dejar a tu gente con la boca llena y los ojos llorosos.
Literalmente.
Una receta de domingo, que también puede ser de martes.
Una paella de celebración, sin necesidad de celebraciones.
Así que si alguna vez soñaste con servir una paella impecable sin salir de tu cocina,
este archivo es tu mapa.
Y el fuego lo pones tú.
Bienvenida al Nº002.
Listo ! Sabor muy concentrado para mi, pero adaptable ! Gracias
¡Hola, Marian!
Justo esa es la idea: es un arroz con tanto sabor que, si quisieras, podrías comértelo tal cual, sin añadir ni un solo bicho encima, y seguiría siendo un señor arroz de marisco. Solo el arroz, el caldo y el sofrito… y ya estaría.
Y gracias también por enviarme la foto al mail, me hizo mucha ilusión verla.
¡Un abrazo grande!